LA ENFERMEDAD
DE
PARKINSON

La enfermedad de Parkinson es una patología crónica, neurodegenerativa, progresiva e incapacitante (degeneración y muerte de las neuronas del sistema nervioso central), en el cual se ven alteradas muchas de las áreas de la persona: física, psicológica, logopédica, funcional, social, asistencial, formativa, etc.

Es una enfermedad de larga duración, no mortal, que provoca un fuerte impacto en la vida del enfermo, de sus familias, y de la sociedad en general. Todo ello genera una serie de necesidades, dependencia física hacia una tercera persona (cuidador/familiar) y aislamiento social.

La causa de esta patología es desconocida, pudiendo estar implicados factores genéticos, ambientales y de envejecimiento cerebral.

SÍNTOMAS

  • SÍNTOMAS MOTORES: temblor, rigidez en las articulaciones, lentitud en la realización de movimientos, dificultad a la hora de caminar, inestabilidad postural, problemas de equilibrio y marcha, bloqueos, movimientos involuntarios, alteración postural, etc.
  • SÍNTOMAS NO MOTORES: alteraciones del lenguaje y el habla, trastornos de la deglución, inexpresión facial, alteraciones cognitivas, trastornos emocionales (ansiedad, depresión, etc.), problemas de conducta, alucinaciones, estreñimiento, pérdida de la capacidad del olfato, trastornos del sueño, cansancio, etc.

DATOS DE PREVALENCIA

 
Según la UE, en 2030 la cifra de afectados en el país puede duplicarse. Esto puede deberse al avance en las técnicas de diagnóstico, a la especialización de médicos y neurólogos en la patología, a la incipiente investigación de la enfermedad, al envejecimiento de la población, y al aumento de la esperanza de vida.